domingo, 29 de diciembre de 2013

cumplir 60


Esta nota es para saludar a mis amigos que como yo nacieron en 1953 y que este año nos tocó, ni modo, cumplir 60, para que no se desanimen y sigan alegres y productivos como siempre (aunque de seguro esta nómina aparece incompleta y alguien de ellos igualmente queridos, queridas, se queden fuera de esta nota apresurada): Gabriel Borunda Olivas, José María Piñón, Micaela Solís Torres, Raúl Sánchez Trillo (n. 1952), Luz Ernestina Fierro Murga y perdonen la escasa caballerosidad nombrando amigas que tal vez pudorosamente habían ocultado su registro federal de causantes, Luis Carlos Salcido, Florencia Julieta Rodríguez Gallegos (n. 1952), José Luis Armendáriz Valdés, José Pedro Gaytán Valadés (n. 1954), Carlos Lazcano, Frank Malgesini, Luis K’Fong Fierro, Carmen Meraz, Juan Enrique Abbud Carrillo, Gonzalo R. García Terrazas, Sergio Fernández Silva, Nacho Guerrero Olivares (n. 1954), José Antonio Leal Corral, Víctor Ele Ruiz, Jorge Luis Hurtado Meléndez, Antonieta Grajeda, Guadalupe Guerrero Olivares (n. 1952), Sagrario Silva, Raúl Acevedo Savín, Silvia Victoria Madrid Avilés, Ramón Antonio Armendáriz Aguirre, Rubén Castañeda, Pablo Bernach Lizárraga, Esther Orozco, Carmen Rodríguez Torija, Juan Ricardo Martínez Ríos, Bertha Lucía Cano Medina, Efraín Bartolomé, Gabriel Valencia Suárez, Agustín García, Óscar Enrique Ornelas Hernández (n. 1954), Minerva Margarita Villarreal, Gerard Taournebize, Melchor Torres Muñoz, María Dolores Guadarrama, Víctor Bartoli Herrera, Alejandro Bencomo, Servando Pineda, Jesús Manuel Marín Rodríguez (n. 1954), Javier Flores, José Antonio García Pérez, Ricardo Vigueras, Adolfo Barraza Orona, Rubén Tinajero Medina y Tomás Chacón Rivera.

Diciembre 2013. Jesús Chávez Marín

lunes, 16 de diciembre de 2013

guadalupe salas


Fragancia de mujer



Por Jesús Chávez Marín



Es paradójico que siendo la prosa la forma escrita más próxima al habla y la más usada en nuestra expresión cotidiana, tenga menos estilistas que la cautiven con el cuidado y la perfección técnica con que los poetas líricos lo hacen en sus textos. Y precisamente porque la prosa es más funcional y más cercana a nuestros asuntos diarios que el verso, es más importante como generadora de imágenes y como recreadora del lenguaje, patrimonio común de los hablantes. No obstante, en la literatura moderna, los escritores han desarrollado una serie de recursos estilísticos y han transformado la prosa hasta hacerla más expresiva, bella y precisa.

         El trabajo de Guadalupe Salas se inscribe con toda naturalidad en este trabajo colectivo de escritura: el afinamiento estilístico de la prosa.

         En Chihuahua, recién llegada de Monterrey, Guadalupe Salas se integró al grupo Media Hora, cuya sede fue el café Ajos y Cebollas. Allí dio a conocer sus primeros textos. Eran poemas muy finos, de elegante acento lírico, en donde se expresaba esta mujer de íntima espiritualidad y de sutil sensualidad, con cierta ironía y cuya voz incluía palabras claramente norteñas. Pero su trabajo de redacción más cuidadoso lo aplicaba desde entonces a la prosa, no al verso.

         Quienes vimos a Guadalupe Salas trabajar en el taller coordinado por Guillermo Samperio, conocimos el rigor y las horas enteras en las que ella se aplicaba al minucioso tejido de su prosa. Guadalupe leyendo novelones y cuentos fantásticos, escribiendo meses enteros el mismo relato, anotando cuidadosamente las correcciones a la versión mecanográfica de la noche anterior o preguntando a sus amigos sobre el origen, la etimología y la historia de una palabra. Guadalupe escribiendo, burlandose, compadeciéndose, mirando socarronamente nuestros pequeños detalles ridículos. Algún día saldremos retratados en sus cuentos, diciendo:

Quitan a ese cabrón animal de allí. Siempre nos está viendo, Sara. O quizás escucharemos de pronto el eco de nuestra personal paranoia en el momento en que exclama:

Miren, mortales fascinerosos. La furia de Dios está cerca.

         O tal vez volveremos a conocer, en la intuición natural de algún relato, una versión más de nuestro orígenes, de donde nació toda la sangre, este río de simiente humana, cuando Adán afirma:

—También bebí del agua que multiplicaba nuestros cuerpos con lasciva claridad.

         O acaso sabremos también:

—...que en las bocas hay senos y códigos... que dentro y fuera de los cuerpos hay cuencas, ríos, erosiones, frutas húmedas.

         Pero antes de que todo ello suceda, tenemos tiempo para gozar estos once relatos de Guadalupe Salas. Un manjar exquisito.



El cuello de Adán, de Guadalupe Salas. Universidad Autónoma de Chihuahua. México, 1994.



Diciembre 1994

lunes, 9 de diciembre de 2013

eva castro pérez



Se presentaron Victoria y Martina



Por Jesús Chávez Marín



El martes 15 de octubre de 2002, a las ocho y media de la noche, se presentó en la Quinta Gameros el libro Victoria y Martina, de Eva Castro Pérez.

El libro es publicado en por la Universidad Autónoma de Chihuahua, a través de la Dirección de Extensión y Difusión Cultural, y es el número 38 de la Colección Flor de Arena.

La vida cotidiana de dos mujeres en las que va naciendo una confianza cariñosa y solidaria es contada con los detalles de su trabajo diario, de sus pláticas recreadas con un lenguaje de oído muy fino. Ambas toman una decisión vital que se verá alterada por un acontecimiento inesperado. El ambiente de esta novela es el mundo existencial de las mujeres en nuestra época, sus voces, sus penas, su destino.

La escritora Eva Castro Pérez realizó cursos de inglés avanzado en la Universidad de Nuevo México y de dirección escénica en el Instituto de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua. También cursó estudios en la Facultad de Medicina de esa misma Universidad. Es autora de treinta y cinco cuentos y diez obras de teatro, varias de las cuales han sido representadas. También ha realizado adaptaciones teatrales de obras clásicas, en español y en inglés. Actualmente es maestra de inglés en el Gisela´s School of English.

El libro fue presentado por Mario Arras, Martha Estela Torres y por mí, con la participación también de la autora. Al final del acto se ofreció el tradicional vino de honor en el vestíbulo de la Quinta.


Octubre 2002

lunes, 2 de diciembre de 2013

maría merced nájera migoni


Se presentó el libro Cristales cromáticos, de María Merced Nájera Migoni

Por Jesús Chávez Marín

El viernes 17 de agosto de 2000, a las ocho y media de la noche, se presentó en la Quinta Gameros el libro Cristales cromáticos, de la escritora María Merced Nájera Migoni.
Esta obra es publicada por la Universidad Autónoma de Chihuahua, a través de la Dirección de Extensión y Difusión Cultural, en coedición con la Presidencia Municipal de Delicias y la Editorial Alforja.
Se trata de un bello libro de poemas dividido en cinco partes. Una rica gama de zonas simbólicas hacen una armonía sutil con el sonido de las palabras.
Su autora, María Merced Nájera Migoni, tiene publicadas dos plaquettes de poesía: Acuarelas y Delicias. Ha escrito en varias revistas culturales, entre ellas Solar y Esdrújula. También pertenece a un grupo literario de la ciudad de Delicias que publica la revista Brueghel.
El libro será presentado por José Vicente Anaya, Marisela Duarte y Juan Cristóbal Pérez Paredes. Al final del acto se ofreció el tradicional vino de honor en el vestíbulo del más bello recinto cultural de Chihuahua, la Quinta Gameros.

Agosto 2000