34. Elogio de la lógica
Por JChM
En la meditación de la caminata me doy cuenta de que la mente es
sencilla y clara. Parece que consiguiera mantener a raya las tormentas, el
cuerpo se equilibra. Listo, venga el día completo.
34. Elogio de la lógica
Por JChM
En la meditación de la caminata me doy cuenta de que la mente es
sencilla y clara. Parece que consiguiera mantener a raya las tormentas, el
cuerpo se equilibra. Listo, venga el día completo.
33. Esencia que va
Por JChM
Cuando pasa el río, en la ribera queda un dibujo de su trascurso.
Luego el agua será viento, carne o lumbre, otras sustancias en el suelo.
32. Cada vez se pone más difícil ser
abuela
Por JChM
―Ya dejen el Nintendo, voy a llevarlos por una nieve al
Supercoldy.
―Claro que no, abuela. El Nintendo ya ni existe y esa es pura manteca con
azúcar, tiene un millón de calorías.
31. El Google
Por JChM
Había un escritor angustiado por la fama, la que creía tener y la que otros tenían: calculaba los niveles de cada cual y protagonizaba algunos actos culturales para sentir el ambiente. Pero nadie lo entrevistaba, ni le consultaban cosas, ni salía en la tele. Sus libros eran muy malos. Y los lectores, escasos y selectivos.
30. Lo escribí tantas veces
Por JChM
Igual que Marco Antonio Vázquez, tengo en mi libro tu nombre
Al interior de tu mirada llego cada vez que despunta el alba, unas sombras
dibujan la silueta de las palabras que te escribo.
29. El oficio conyugal
Por JChM
Te cuidaré, dijo él, posesivo; ella quedó prisionera. Te cuidaré,
dijo otra a otro; con los años, este olvidaba respirar si ella no estaba.
28. Pero te extraño
Por JChM
Y no es que te extrañe tanto, lo que pasa es que vivo intoxicado
de tanto bolero ranchero y tanto José José: me identifico en canciones bien
ardidas.