Cuentos para apaciguar a la bestia
Por Jesús Chávez Marín
Como primer acto de
En la solapa del volumen, frente a la mirada vigorosa y sarcástica del escritor en la foto, se imprime mi texto que dice: “La tradición clásica de los bestiarios inició como género científico y técnico y es ahora una de las formas literarias más gratas para el gusto artístico, porque a la vez son divertido juego de ingenio y didáctica de gran nobleza, basada en una simbología y un lenguaje que mezcla poema y relato. En la literatura de Chihuahua hasta hoy no habían aparecido libros como este en que su autor ofrece una versión siglo 21 de aquella antigua literatura que se ha conocido en la tradición literaria de varios idiomas. El ambiente festivo en el que existen las criaturas que son personajes de este libro nos produce asombro porque de su naturaleza biológica y su condición filosófica resulta una química chispeante y risueña, un abanico de buen humor que va de la broma cariñosa al oscuro sarcasmo”.
De esta comunidad de artistas, quienes no asistieron fueron los profesores, seguramente ocupados en oscuros y académicos enredos, con la única excepción del licenciado Gerardo Ascencio Baca, quien con la calidez de su personalidad convivió con discípulos y familiares del autor.
Los presentadores fueron Micaela Solís, quien fascinó a los estudiantes (una de ellas al final le dijo: maestra, cuando sea grande quiero ser como usted); y el dramaturgo y poeta Tomás Chacón.
Octubre 2009
José Antonio hace teatro, dibujos, libros, fotos. Su sonrisa es enigma de sarcasmo y compasión.
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