lunes, 18 de febrero de 2013

el agua y la sombra



Servín, El agua y la sombra



Por Jesús Chávez Marín



El 11 de julio de 2003 se presentó en la Quinta Gameros El agua y la sombra, libro de poemas de Enrique Servín; los comentaristas fuimos Raúl Manríquez, Alfredo Espinosa y yo.

Enrique Servín trabajó de 1992 a 1996 en el Departamento de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de Chihuahua. En ese tiempo, además de realizar programas de conferencias y cursos además de otras actividades, inició la colección literaria Flor de Arena, donde hoy se publica por fin su libro, haciéndole honor a quien honor merece.

Desde 1978, cuando era estudiante de la Facultad de Derecho, empezó a publicar sus primeros trabajos en una revista literaria independiente. A partir de entonces ha realizado una enorme y constante labor cultural que incluye la traducción de poesía, el trabajo editorial, la coordinación de talleres literarios, la organización de actos culturales, la promoción de escritores jóvenes y, sobre todo, la escritura de su propia obra literaria que ha venido apareciendo en revistas, suplementos y antologías.

Otra de sus aportaciones ha sido el rescate de algunos aspectos de la tradición cultural de las culturas étnicas: la poesía, la narrativa y el desarrollo moderno de sus lenguas originales. En Flor de Arena publicó un pequeño libro bilingüe de la escritora tarahumara Dolores Batista, que ha sido muy citado como fuente y como material de lectura por varios investigadores. También el año pasado publicó un libro muy práctico para aprender la gramática tarahumara que se llama precisamente Hablemos tarahumar.

Actualmente Servín es el jefe de la oficina de culturas étnicas del Instituto Chihuahuense de la Cultura, donde continúa esta línea de su trabajo cultural que inició algunos años antes, cuando fue profesor de lengua tarahumara en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, campus Chihuahua.

Luego de esta trayectoria tan vasta, aparece ahora este libro suyo que, sin duda, será fundamental para la literatura chihuahuense, por la densidad de su pensamiento y el buen oficio de su versificación. Este autor es uno de los más profundos conocedores de la poesía contemporánea. Su formación ha sido muy sólida: estudió con atención la tradición clásica de la poesía española, la latinoamericana y la europea más reciente. Además lee poesía de otros idiomas. En su leyenda, es lo que más lo distingue: desde niño ha cultivado este aprendizaje: lee con soltura en varios idiomas y algunos las habla con naturalidad. Aún sigue cultivando ese profundo ejercicio intelectual.

El agua y la sombra, su hermoso libro de poemas es su nueva aportación al legado artístico de Chihuahua.



Julio de 2003

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