lunes, 7 de julio de 2014

kempis



No eres tú mi cantar no puedo cantar ni quiero a ese Jesús del madero sino al que anduvo en la mar



Por Jesús Chávez Marín



En los años primeros de este siglo las paradojas siguen a la orden del día: por ejemplo: algunas jóvenes millonarias, hijas de empresarios y narcotraficantes, se matan voluntariamente de hambre y anorexia en gimnasios de alto rango.

Otra paradoja: los dos obispos de la ciudad viven asociados a las corporaciones del “fomento laboral”, predicadores de la excelencia empresarial: Adalberto Almeida es considerado un caudillo del Chihuahua 1986 por parte de los panistas, y José Fernández Arteaga está convencido de que Roberto Madrazo es el líder moral de sus muy particulares intereses (de ambos).

La imitación de Cristo del ilustre Tomás de Kempis predicaba, es hoy firma de marca en los templos cerrados a piedra y lodo y candados alemanes al atardecer, luego de la función vespertina, antes llamada ministerio.

Sí, es cierto, la imitación de Jesucristo anda un tanto cuanto descuidada.





Octubre 2005

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