lunes, 19 de noviembre de 2012

gabriela borunda




Los gozos sin las sombras

Por Jesús Chávez Marín

En la tradición judeocristiana todos los ángeles, arcángeles y querubines tienen conchudamente nombres masculinos: Miguel, Gabriel, Rafael. Pero en la ciudad de Chihuahua, como signo de nuestra modernidad, vive y escribe un ángel femenino llamado Gabriela Borunda. En su primer libro de poemas hay unas líneas, unos versos, estrictamente autobiográficos, en los que ella anuncia:

Tomé conciencia de mi vida
de mis huellas en la tierra, de la tierra misma
y de los seres que la poblaban.

(…)

Concluí que si un ángel
caminaba por las calles de esta ciudad
no podría menos
que llamarse Gabriela.

Con esta sencillez la autora manifiesta su mirada, su punto de vista femenino sin el conflicto ni el drama que suelen existir en las voces de mujeres que tanto se estrujaron el alma y la memoria para expresarse. No hay estorbos ni tonos falsos en estos bien destilados textos: la primera sorpresa para el lector es su claridad, su transparencia.
         Leer este poemario fue para mí placentero porque hallé en sus versos elementos que aprecio: el humor, la precisión, la honestidad, historias bien contadas, imágenes de certera originalidad, símbolos cotidianos bien utilizados y una redacción sobria, equilibrio en el manejo de la emotividad a veces al filo del melodrama y de la pornografía. Pero sobre todo una visión coherente y exacta.
         Hace unos días Hugo Gutiérrez Vega nos dio una frase más del viejo lugar común de lo que es la poesía. Dijo: “La verdadera poesía es una visión del mundo. En ella están la angustia, el gozo, el asco, la rabia por lo que nos pasa a todos los seres del mundo”. Entre esos elementos el más difícil de expresar es el gozo. La mayoría de los textos de la tradición literaria en nuestro idioma están escritos desde el lado del sufrimiento. Hay mucha angustia y rabia. Y muy poco placer, menguada alegría y escasa felicidad. Por ello me sorprende el tejido de este libro de Gabriela Borunda, compuesto con hilos de gozo, tonos de placer, matices de fresca madrugada con aromas de tierra húmeda, lluvia y arco iris. Su canto es profundo, secreto y sensual.
         Gabriela cuenta aquí muchas historias, algunas muy regocijantes y divertidas; otras algo dramáticas, pero todas con ese matiz de ironía que a esta autora le funciona bien y da buen humor a su voz poética. Mucha gente hay también en estas historias: cuatro jóvenes que hacen el amor en una alfombra voladora sobre la ciudad; una mujer que espera trémula la inminente llegada de la esposa de su amante; una muchacha que sin más preámbulos entra en la habitación de los espejos.
         En este conjunto de textos habita una voz lírica llena de recursos expresivos. Leyendo libros como este, uno quisiera que nuestra sociedad tuviera la sensibilidad suficiente para aprender de esta joven escritora secretos de la felicidad que le hacen falta a los hombres, a las mujeres, al siglo.

Borunda, Gabriela: Biografía de la luz. Editorial Universidad Autónoma de Chihuahua. México, 1994.

Abril 1994

2 comentarios:

  1. En 1994, cuando era jovencita, publicó Gabriela Borunda su primer libro, Biografía de la luz, que habría de ser emblemático porque inició una nueva forma de escribir poemas en Chihuahua.

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  2. Saludos!!! Me gustaría adquirir un ejemplar o copia del libro para un proyecto de investigación ¿dónde es posible conseguirlo? o bien, si pudieras darme el contacto de la autora para preguntarle, gracias.

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