viernes, 6 de mayo de 2011

carlos montemayor

Murió Carlos Montemayor
Por J. Ch. M.

[Marzo 2010] Murió Montemayor y según las notas de los periódicos del día, a muchos les duele la muerte de un poeta. Uno grande y esplendoroso como Carlos Montemayor. Nadie los lee, pero nos duele cuando se van. De Montemayor se leyeron sus crónicas en el periódico amarillista La Jornada. Sus artículos en la revista policíaca Proceso. Su voz fue escuchada en el mundo del espectáculo Televisa. Es todo. Pero a un gran poeta su pueblo lo llora. Un instinto colectivo presiente que sus palabras eran la verdad. Salud, paisano.
Nació en Parral, Chihuahua, en 1947. Su padre era aficionado a las letras y desde muy joven Carlos Montemayor mostró una inclinación al estudio de las humanidades, en particular de la música y la literatura. Después de concluir sus estudios medios en su estado natal se trasladó a la ciudad de México, donde estudió derecho en la UNAM. Pronto destacó como ensayista, habiendo recibido el premio Xavier Villaurrutia en los años en que este reconocimiento era el de mayor importancia en el panorama literario de México.
Conocedor de los idiomas griego y latín, Montemayor inició una brillante carrera como traductor y analista de la literatura clásica. Paralelamente, comenzó a publicar sus primeros poemas y textos en prosa. Sin embargo, a partir de una experiencia como promotor cultural en el Mayab, desarrolló u gran interés en los idiomas y las culturas del México indígena.
Después de recopilar, prologar y publicar la obra de un naciente grupo de jóvenes escritores mayas, Carlos Montemayor profundizó en su estudio de la literatura en lenguas indígenas, publicando ensayos, tratados y antologías en relación a este tema, que algunos analistas han considerado como el fenómeno literario más importante en el Siglo XX mexicano: el renacimiento de las literaturas indígenas escritas de México.
Entre sus obras en prosa destacan los libros: Mal de piedra (1980); Minas del retorno (1982); Guerra en el paraíso (1997); Los informes secretos (1999); Las armas del alba (2003); Las llaves de Urgell (1971); El alba y otros cuentos (1986); Operativo en el trópico (1994); Cuentos gnósticos (1997); La tormenta y otras historias (1999). Como poeta ha publicado: Las armas del viento (1977); Abril y otros poemas (1979); Finisterra (1982); Abril y otras estaciones (1989); Poesía (1977-1996) (1997) y Antología personal (2001).
La prosa de Montemayor, directa, sobria y de una clara orientación social, ha conocido también momentos en que la imaginación y la búsqueda de nuevos cauces expresivos se impone en cuentos, novelas cortas y obras transgenéricas en las que el ensayo, la poesía y la narrativa se funden magistralmente. Por otra parte su poesía, honda y elegante, ha permanecido al margen de los debates y las posturas postvanguardistas, desde una especie de resistencia intelectual que aún pondera el clasicismo y la atemporalidad.
Traductor, poeta, novelista y teórico de nuestras literaturas, Montemayor es sin duda alguna uno de los intelectuales mexicanos más completos en las últimas décadas, y por lo tanto ha sido también un imprescindible analista político y social. Su interés por las reivindicaciones sociales y, en particular, por los movimientos guerrilleros, lo han impulsado a escribir varias novelas sobre el tema, convirtiéndolo en un importantísimo un interlocutor político en una época difícil en la historia de nuestro país.

J.Ch.M. marzo de 2010, publicado en la revista Exprés.

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