martes, 16 de agosto de 2011

reyna armendáriz

Columna Escritores de la ciudad: Reyna Armendáriz González

Por Jesús Chávez Marín

Reyna Armendáriz González es licenciada en letras españolas por la Universidad Autónoma de Chihuahua, donde también tiene una maestría en educación superior. Ha publicado en suplementos y revistas culturales. Poemas suyos aparecen en las antologías Evas de un paraíso reencontrado, Químicamente puras y Voces de viajeros. Actualmente es maestra de literatura en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Acaba de salir su libro de poemas Estuario.
—Reyna, ¿cómo te sientes al inicio de este otoño de 2005?, ¿estás lista para comenzar los trabajos de promoción de tu libro que acaba de salir publicado en esta editorial universitaria?
— Sí, me siento muy bien, encantada de la vida. Lo primero, sí me da un poco de incertidumbre, porque de hecho conozco poca gente, no tengo muchos amigos en el medio. Sin embargo me agrada sobremanera la idea de que empiecen a conocer lo que he escrito, y me siento dispuesta a promocionar el libro.
—La solapa de tu libro dice que tienes dos actividades: eres profesora e incluso tienes una maestría en educación superior; has dado clases en el Colegio de Bachilleres, en la Escuela Normal Superior, en el Seminario Conciliar de Chihuahua, en la Escograf, y actualmente eres maestra de literatura en la Universidad Autónoma de Chihuahua. La segunda actividad, o quizás la primera, es la de escritora: desde muy jovencita has venido publicando en cuanta revista y antología haya salido por estos rumbos. ¿Recuerdas el año en que apareció tu primer texto publicado?
—No recuerdo el año, recuerdo más bien mi edad. Aquí en Chihuahua tenía yo 17 años cuando mis primeros poemas salieron en una sección dominical llamada Cosecha, de la Facultad de Filosofía y Letras. En cuanto a mis dos actividades, soy maestra para vivir y escribo para vivir mejor, es la verdad de las cosas.
—¿En cuantos días o meses o años escribiste Estuario? ¿Cómo fue el proceso creativo de este libro, desde el origen de tu proyecto poético hasta la publicación de los 1000 ejemplares que acaba de producir la Universidad Autónoma de Chihuahua?
—Estuario es un libro que tiene cinco años escrito, o sea: terminado. Estuvo dos años por allí en un cajón de mi casa como una serie de poemas que surgieron aislados, más que como un proyecto claro. Y como se dice en la contraportada, se pasean por momentos creativos distintos. Es un libro que comencé a escribir cuando tenía 24 años de edad, aproximadamente. Más o menos cerca de los 26 años, quedó concluido.
—La Universidad Autónoma de Chihuahua ha sido tu casa editorial, publicó textos tuyos en Metamorfosis y en las antologías Evas de un paraíso reencontrado y Voces de viajeros. Ahora sacas Estuario, el número 49 de la Colección Flor de Arena. Como autora, ¿qué opinión tienes del trabajo editorial de la Universidad?
—Excelente, es mi madre editorial. Me parece un trabajo magnífico que debe ser apoyado todavía con mayor compromiso por parte de nuestras autoridades universitarias, especialmente en el campo de la literatura. Por lo mismo, a ellos y a los editores agradezco profundamente la oportunidad de publicar.
—Tú que conoces el medio, ¿podrías decirnos qué otras editoriales existen en esta ciudad?
—Conozco textos de Aster Ediciones, Doble Hélice, Onomatopeya Producchons de su ahijado Ávila y de Cárdenas entre otras. Solar, por supuesto.
—Muchas gracias tu visita, maestra. Te agradecemos esta entrevista digitalizada con El Universitario.

Agosto de 2005

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