domingo, 23 de mayo de 2010

política cultural

Empresarios y políticos, cero en cultura

por Jesús Chávez Marín

El año inició vertiginoso con la ciudad estrenando presidente municipal, el señor Madero, y candidato del Pri para gobernador del estado, César Duarte.
Aunque ya sabemos que a los políticos de Chihuahua les importa un comino la literatura, voy ha escribir aquí, para que les de risa a mis lectoras con mi ingenuidad tan elaborada, algunas sugerencias para los años que vienen.
1. Cancelar para siempre el Festival Internacional Chihuahua, que cuesta una millonada de euros y no produce ni educación ni cultura, sino entretenimiento modelo televisa y culto a la personalidad del gobernador.
2. Que jubilen con las prestaciones de ley que correspondan al señor Rubén Beltrán, y eliminen el puesto vitalicio y ocioso de cronista de la ciudad. Luego contraten a un equipo de historiadores jóvenes para que administren el archivo municipal y lo hagan trabajar como una fuente moderna de información.
3. Organicen de una vez por todas las becas Siqueiros: quiten la del maestro emérito, que hasta hoy ha resultado una ridiculez; multipliquen por diez la categoría de jóvenes creadores. Los artistas que deben ser apoyados son los muchachos que hacen fotos, poemas. Los que producen videos. Los que pintan. Los actores que se inician en el teatro.
4. A los dueños de los bares, pistas de baile y cafés cantantes: dejen de ser tan caimanes como por ejemplo lo es Jesús Vargas en el Calicanto, páguenles a los cantantes con justicia su trabajo artístico.
5. En el teatro de los héroes, el de cámara y el de la ciudad abran las puertas y los foros a los actores, directores, escenográfos y técnicos de luces para que preparen con dignidad sus espectáculos. Los actuales gerentes de esos edificios públicos son déspotas y miserables: el ejemplo más típico es Sergio Fernández, quien no permite a los artistas el acceso a las instalaciones de los teatros sino media hora antes de la función.
6. Clausuren el instituto municipal de la cultura, que solo ha servido para contratar payasos de rodeo, mariachis vargas de tecalitlán y a Manzanero.
7. Dejen de pagar aviones y hoteles de lujo para los artistas y escritores segundones del Distrito Federal que nacieron en Chihuahua. Lo único que han hecho por la que ellos hipócritamente llaman “su tierra” es recibir homenajes.
Aquí les van algunos nombres: Ignacio Solares, Sebastián, Benjamín Domínguez y Carlos Montemayor.
8. Los ociosos que asisten a presentaciones de libros: dejen de ir. O por lo menos, para guardar el decoro, compren los libros y no solo se dediquen a consumir vino tinto y bocadillos como si no hubiera mañana. Que esos mismos tampoco vayan a las ceremonias de inauguración de exposiciones de pintura. O de vez en cuando compren algún cuadro que justifique su presencia masiva en casa Redonda o en el antiguo correo.
9. Cuando algún político que además sea antropólogo sea director del instituto de cultura, no se dedique nada más a darle vuelo a su admiración por Benito Juárez, Pancho Villa y algún otro héroe y bandido que haya dado patria. Que se dedique a cumplir su función de atender a los escritores, actores y pintores, como es su obligación.
10. Presidentes municipales: ya no manden a su representante a los actos culturales. Esos pobres funcionarios menores se aburren horrible y no sirven para nada. Si a los políticos no les gusta ir a las actividades de la literatura ni a las de las artes visuales, que no vayan. Ellos se la pierden y además: ni falta hacen.
11. Despidan a tanto aviador que sin saber ni papa de literatura, de filosofía ni de periodismo, al amparo de algún compadre o tío se refugian en oficinas de la burocracia cultural y aparentan todo el día que algo hacen de asuntos que jamás entenderán ni quieren y ni falta les hace, pero cada quincena cobran descaradamente un salario que es producto de fondos públicos.
12. También despidan a simuladores que por militancia política consiguieron un alto puesto y se han dedicado seis años a posar de ideólogos y de profundos filósofos de la cultura, como el señor Gustavo Palacio, por ejemplo, cuyas actividades como gargantón del instituto chihuahuense de la cultura son misteriosas y desconocidas, pero los resultados de esas herméticas funciones nadie ha visto en años.
13. Que las librerías de la ciudad dejen de ser tan avorazadas en los precios de libros y periódicos que se producen en el Distrito Federal: los cobran al doble de su precio. Y los libros que por allá valen cien pesos, aquí salen a ciento cincuenta. Eso es ilegal.
14. Locutores de las radiodifusoras privadas: dejen de ser tan tontos y tan chistosos como Omar Chaparro. Sugerencia para, por ejemplo, Santiago Holguín Corral el de Parral: lea de vez en cuando algún libro. Empresarios de la radio: contraten para locutores a jóvenes que tengan por lo menos licenciatura. Y páguenles con justicia su trabajo, que es bien delicado porque forma parte de la expresión pública.
15. El jardín del arte que pone la presidencia municipal en el parque ubicado frente a la quinta Gameros, que sea dotado de presupuesto y recursos económicos. El municipio se conforma con instalar un tenderete y deja a los pintores abandonados a su suerte. Mejor coordine un sistema de comercio que favorezca a los artistas con espectáculos, música, registros y un verdadero servicio de galería.
16. El señor gobernador deje de invitar a los actos culturales de lujo a puros ganaderos y empresarios acaudalados, a quienes la cultura les importa un comino, pues jamás leen libros, ni van al teatro y solo compran en el extranjero alguno que otro cuadro para decoración de sus mansiones. El arte ni lo entienden, ni lo necesitan en su vida plana y ostentosa.
17. Que el teatro de los Héroes recupere su dignidad como templo de cultura y ya no se lo renten a Polo Polo ni a Silvia Pinal para sus bubulubus pornográficos y vulgares.
18. Tampoco se lo presten gratis a políticos de ningún partido en el poder para que realicen mítines mentirosos y también vulgares, como informes de gobierno, ceremonias de premiación de ellos mismos o juramentos a la bandera.
19. Lectores de la ciudad: suban un poco su nivel en la selección de material de lectura, ya no compren tanto libro de superación personal, de borracheras de José José o libros de escándalo escritos por Rafael Loret de Mola. Vayan seleccionando con un poco de más cuidado a otros autores y otros ambientes literarios.
20. Arzobispos que inician su reinado o cacicazgo eclesiástico: no vuelvan a poner durante 40 días y 40 noches su retrato panorámica del tamaño del edificio de cuatro pisos que tienen frente al parque Infantil. Controlen su ego y no se crean de repente Verónica Castro o Juan Blanco, quien en sus tiempos también ponía fotos de formato mega.
Quiero pedirles a mis lindas lectoras que manden también sugerencias para el mejoramiento de nuestra vida cívica y cultural. Tengo la esperanza de que los señores y señoras que en el futuro cercano habrán de ser nuestros gobernantes, resulten más educados y sensibles. A lo mejor algunas de las propuestas que todos nosotros expresemos, llegue a realizarse. Los líderes deben estar concientes de que los asuntos de la literatura también son obra pública. Y que su obligación es realizarla.
En este mes de febrero está incluido el día del amor; con ese pretexto quiero mandarles un beso a todas ustedes, agradecido siempre por el prodigio de sus ojos lectores.
jchavezm@uach.mx, [publicado en Omnia, enero 2010]

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