miércoles, 26 de mayo de 2010

saúl vázquez murillo

Transfractal: Saúl y su escritor fantasma

por Jesús Chávez Marín

Tres anécdotas recientes que me pusieron a pensar en algunos pendientes que se han desvanecido en la desidia de la que suele adolecer la política cultural en Chihuahua.
1. En la noche helada del miércoles 23 de noviembre asistí al museo de la lealtad republicana a un acto cultural que se vendía como interesante, ya que habríamos de escuchar leer poemas a dos escritores que vinieron de España y otros dos que llegaron de Argentina, a su vez acompañados en esa lectura pública por siete autores de esta ciudad.
Como tuve un asunto de última hora qué resolver en mi trabajo, llegué veinte minutos tarde pero no hubo bronca; el acto apenas comenzaba. Con su voz de locutor de radio ranchito, la promotora cultural empleada del Ichicult Renee Acosta presentaba a la bella poeta argentina Alba Oliva, una mujer alta y rubia con el pelo rizado estilo Rarotonga. Con buena voz y gran estilo leyó sus textos, seductora y eficiente. El acto siguió su curso con ritmo a veces agobiante y un tanto cuanto fastidioso. Al final el joven poeta chihuahuense Noel René Cisneros tuvo la responsabilidad de cerrar con broche de oro, sin lograrlo. Su lectura no emocionó ni al más sentimental de los allí presentes, su acento plañidero y adolorido contradecía su pretencioso neoclasicismo.
Mientras disfrutaba algunas voces y poemas pensé: ¿por qué siempre invitan a los mismos, ya muy vistos y nada entretenidos, en este show de lecturas poéticas? Nunca presentan a Espinosa, Micaela Solís, Jorge Humberto Chávez, Reyna Armendáriz, Tomás Chacón, Martha Estela Torres, Elko Vázquez. Como lector le aseguro que estos son mejores escritores, y por mucho, que los favorecidos por el actual régimen en los dos institutos de cultura de la ciudad.
2. Entre escritores que se anunciaban en esa lectura de tinte internacional estaba Saúl Vázquez Murillo, quien este año recibió el premio chihuahua de literatura con un libro que se llama Transfractal. Este señor fue profesor del Snte y bibliotecario escolar y párele de contar. En su vida jamás ha publicado ni un haikú de a dos pesos y ahora resulta que ganó él solito el premio literario más importante de la región. Milagro. Donde otros necesitan años de afán, este señor desconocido en el medio intelectual de la ciudad salta como una aparición. Algunos comentaron que es el prestanombres de un poeta local cuyo oficio es el hurto, y ahora el fraude. Así que esa noche, a pesar del frío, uno que otro parroquiano del vino de honor tenía curiosidad por oír sus poemas. Pero no se presentó. El divo desairó la oportunidad que le pusieron en bandeja de plata de alternar con sus recientes colegas escritores.
3. En ese tráfico de viajes entre España y Argentina me puse también a preguntarme, ¿por qué será que a los encuentros de escritores que organizan universidades y gobiernos del país, asisten solamente funcionarios menores del Ichicult, como Renee Acosta y Enrique Servín Herrera, y nunca otros escritores que a lo mejor podrían tener interés en participar y viajar a otros estados de la república como representantes de la literatura chihuahuense?

Æ     [Publicado en El Heraldo de Chihuahua, noviembre 2009].

5 comentarios:

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  2. Es una soberana tontería que se insinúe que no es posible ganar un premio sin que nadie te conozca o sin tener carrera. Entiendo que en los tiempos modernos es muy común recibir premios, no por una determinada obra (como debería ser), sino por cuestiones que nada tienen que ver con ella, como aspectos sociales, políticos o incluso por "merecimiento" de tanto participar en concursos o de recorrer el país recitando poesía mediocre. No señores. A alguien se le está olvidando que lo que realmente importa es la obra y nada más que la obra. Importa un protón si el autor es nazi, si es un eremita, si no se le ha visto en pelea de perros, incluso si es un niño de ocho años.
    Transfractal es una obra excelente.
    ¿Tanto molesta el talento? ¿Siempre tienen que ganar los concursos sujetos muy sociables y de carrera con trabajos repetidos hasta el colmo como las marinas o los bodegones pictóricos?
    Me parece que aquellos comentarios con respecto al señor Saúl Vázquez Murillo son un mero arranque de pelotudez humana y de mediocridad.

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    1. "¿Tanto molesta el talento?", pregunta usted. No se ha visto por ningún lado tal talento. El libro "ganador" no ha sido publicado, a pesar de que ya han pasado varios años del premio. Como usted puede ver, nadie se hace poeta de la noche a la mañana. Sería como decir que un neurocirujano surgiera de la nada. El caso de Saúl Vázquez y su pretendido libro Transfractual es un fraude evidente, que por lo demás no tiene demasiada importancia, usted lo ha visto. Las cosas caen por su propio peso.

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  3. El Premio Chihuahua de Literatura alterna cada año los géneros: poema, novela, cuento, relato, ensayo y teatro. Este año toca poema y es bueno recordar el equívoco resultado de la vez anterior. Transfractal, el libro que ganó en 2009 no se ha publicado, ¿por qué será?

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  4. Gracias, Astro Mu3rto. Ya tiene tiempo detenida la publicación de la colección Premios Chihuahua. Quienes me conocen en Paseos.net, taller de haiku y Mundo Poesía, saben de mi y tienen mejores opiniones que alguien que sólo te conoce de vista. Y en cuanto a lenguaje poético somos la más acusada antípoda ya que Jesús se ubica en ese lastimoso rincón del lenguaje prosaico que nada tiene, en lo absoluto, de literario. Siento decirte esto, pero han pasado ya 5 años y sigues con tu enfermedad. Si fuéramos amigos, te aseguro que ya habrías aprendido algo de poesía. Pero desgraciadamente, creo que ya es tarde para ti. De cualquier manera te saludo. Y para nada me afecta lo que dices. Sólo he querido manifestar un poco mi fantasma.

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