jueves, 19 de agosto de 2010

Uso correcto del punto y coma



Los signos de puntuación 02

Por Jesús Chávez Marín

2. El punto y coma

Si adoptamos el criterio de las pausas, el punto y coma indica una pausa un poco más larga que la de la coma, y un poco más corta que la del punto.

¿Cuándo debemos emplear este signo?
a). Cuando escribimos dos frases relacionadas entre sí, pero no unidas por una conjunción o una preposición.
Ejemplo:
Estaba muy ocupado; le prometí acudir al día siguiente. Consiguió un gran triunfo; casualmente yo estaba allí.

b). Cuando alineamos varias frases que constituyen una serie.
Ejemplo:
La idea es buena; la realización, mediocre; el resultado, pésimo.
Fíjese que gracias al punto y coma evitamos la repetición del verbo. De otro modo diríamos: “La idea es buena, la realización es mediocre, el resultado es pésimo”. Con los dos puntos y comas, la frase es más breve y más rotunda.

c). Cuando en una frase larga empleamos las conjunciones adversas pero, mas, aunque, etcétera.
Ejemplo:
Mi casa es pequeña y bastante fea, tiene pocas comodidades y parece que vaya a caerse de puro vieja; pero estoy en ella más a gusto que en cualquier otro sitio.
Si la frase es corta, el punto y coma no es necesario, aunque puede usarse:
Di lo que quieras, pero no grites.


3. El punto
a). El punto no suele suponer ninguna dificultad. Lo empleamos para terminar un periodo que tiene un sentido completo o, dicho de otro modo, para separar dos frases que no se relacionan directamente entre sí.
Ejemplo:
Continué mi vida diaria. Nadie me hablaba del nuevo libro. La primitiva animosidad se había ido calmando.

b). La distinción entre el punto y seguido y el punto y aparte no puede efectuarse con absoluto rigor. En principio, se usa el punto y aparte cuando cambiamos de tema, o cuando vamos a enfocar el mismo tema desde otro punto de vista. Pero aquí entra en juego el criterio personal de quien escribe. Creemos que no están desencaminados quienes, modernamente, abusan un poco del punto y aparte, si con este recurso pretenden conseguir una mayor atención por parte del lector, o una mayor visualización de una serie de elementos.
Ejemplo:
Las fases de la operación serían las siguientes: elección del terreno; parcelación adecuada; construcción de una casa tipo.
Este texto presenta una puntuación correcta, pero podría ordenarse muy bien del siguiente modo:
Las frases de la operación serán las siguientes:
Elección del terrero.
Parcelación adecuada.
Construcción de una casa tipo.
Y luego continuaría la carta, el folleto o lo que fuese con una puntuación normal. Así habríamos conseguido, gracias al punto y aparte, dar mayor relieve e independencia a cada frase de la operación, y el lector podría comprenderla con menos riesgo de confusión.


Junio 2010

6 comentarios:

  1. Gracias, puedes ayudarme con Matematica?

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  2. Carly: espero haberle podido ayudar un poco en el uso de los signos de puntuación. Las últimas matemáticas que estudié fueron en la prepa, así que no creo poder ayudarle en eso, a pesar de que siempre me gustaron las matemáticas y me fue bien. Pero elegí un camino distinto, el de la literatura. En asuntos de redacción, cuando se le ofrezca estoy a sus órdenes, a lo mejor podría serle útil. Cuando se le ofrezca, estoy en https://www.facebook.com/auraed

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  3. Respuestas
    1. En el libro Curso de redacción, de Gonzalo Martin Vivaldi, Editorial Paraninfo, Madrid 1969, sexta edición.

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  4. El punto y coma no clausura el asunto, solo marca pausas en párrafos largos. El punto sí lo hace.

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