sábado, 14 de agosto de 2010

minerva armendáriz

Melodrama en la presentación de un libro: relato de la presentación del libro Morir de sed junto a la fuente, de Minerva Armendáriz

Por Jesús Chávez Marín

El lunes 19 marzo, día de San José, varias personas de la izquierda clasemediera presentaron el libro Morir de sed junto a la fuente, de la maestra Minerva Armendáriz, donde se narra la historia de Carlos, famoso guerrillero que murió en el frente de batalla en 1968, en la sierra de Chihuahua, luchando a balazos contra quinientos soldados del ejército mexicano.
Los presentadores, con la única excepción del señor Jesús Vargas, no tuvieron tiempo de leer el libro que Minerva les invitó a comentar, y se dedicaron a contar historias típicas de guerrilleras retiradas y severamente deprimidas. Además un grupo de actrices aficionadas hicieron un show copiado en MTV donde lloraba mucho, se azotaban terriblemente y lucían su frenos dentales de juniors a los que les ha ido bien en la vida, gracias a Dios.
A pesar de todo, es bueno celebrar que la muy famosa y prestigiada Universidad Obrera que en su casa la conocen haya publicado este libro de historia que relata la brutal educación sentimental que algunos jóvenes mexicanos recibieron en el Campo Militar Número uno en los años setentas de la guerrilla urbana allá en los tiempos de don Luis Echeverría y de su compadre Díaz Ordaz.
A los políticos de izquierda light que organizaron este melodrama tan malo se les nota a siete leguas que no tienen cultura de lectores: las tres mujeres que el profesor retirado Fernando Sandoval Salinas presentó con su estilo coloquial e improvisado (Lourdes Uranga, Alma Gómez Caballero y otra señora gordita) hablaron de sí mismas, platicaron muy emocionadas sus piñaventuras del pasado tormentoso, pero se vio que no leyeron ni un párrafo del libro que se habían comprometido a presentar. Luego habló el inocente Francisco Ornelas Gómez y dijo puros lugares comunes de la lucha social, en su versión de boberías, pero no dijo ni medio adjetivo del texto. Y para acabarla de fregar salieron unos pésimos actores juveniles a representar su telenovela sesentera de pésima imitación hollywoodense.
¿Cuándo habrán de darse cuenta estos señores y señoritas que este tipo de espectáculos y su discurso demagógico y de chantaje sentimental ya hace años que se volvió aburrido? Estoy de acuerdo que ellos los que murieron no merecían tanta violencia asesina. Pero tampoco merecieron estos improvisados comentaristas que esa noche les llenáramos las 300 butacas del Teatro de Cámara.

Æ     Marzo 2001, publicado en El Heraldo de Chihuahua.

1 comentario:

  1. CUANDO ARDOR PORRR FAVOOOR!!! UNA DE DOS O QUERÍAS PRESENTAR EL LIBRO TU, NO TE INVITARON Y TE ENOJASTE, O SIMPLEMENTE ERES UN SER AMARGADO. VAMOS A SER DIALÉCTICOS: QUIZAS LAS DOS

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